AUTOBIOGRAFÍA

CON PERSEVERANCIA

ROBERTO ESTEBAN ESPECHE TRÁPANI

(Dunken - Buenos Aires) 

En el hogar de Roberto Esteban Espeche Trápani (41, escribano) la desgracia golpeó dos veces a su puerta. No es frecuente que eso suceda y si lograron recuperarse fue con mucha convicción, perseverancia y fuerza de voluntad. El valioso aporte autobiográfico de su libro Con Perseverancia es un maravilloso legado de pautas para superar situaciones semejantes que nos brinda el autor.

En la actualidad el término resiliencia o capacidad de sobreponerse a situaciones adversas, está “en la cresta de la ola” de los temas, principalmente en Psicología y también en sociología, aunque en sentido más genérico desde los grupos de pertenencia.

Siendo adolescente, en la época en la que cursaba sus estudios secundarios en el colegio San Patricio de Yerba Buena, en Tucumán, Roberto sufrió un accidente cuando se dirigía a un entrenamiento del Tucumán Rugby Club que le dejó secuelas. El drama, las operaciones, el calvario familiar fueron parte obligada de ese proceso de rehabilitación en el que intervinieron fonoaudiólogos, oculistas, médicos clínicos y cirujanos, psicólogos, enfermeros. Perdió parte de la audición, entre otros severos trastornos, pero no menguó por ello su entusiasmo por el rugby, el amor por la familia -su primo Claudio entre ellos- los amigos (un ejemplo increíble) en los que encontró contención y refugio. Sus inconmovibles fe, perseverancia, coraje y fuerza de voluntad, fueron clave en su lucha, como lo explica en el prólogo su amigo Fernando Miguel Nader.

La contención y ayuda se explicitan en los numerosos agradecimientos del autor en sus palabras liminares. Imposible reproducir todos, entre los que encontramos entrañables amigos y conocidos.

Durante su recuperación completó sus estudios secundarios y luego los universitarios, aún con las secuelas neurológicas que le quedaron. Se recibió de escribano; y ahora trata de jubilarse. Ya casado, un accidente familiar azotó por segunda vez su existencia, esta vez lesionando a su hija. Una historia de perseverancia inclaudicable que conmueve y da ejemplo.

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Horacio Semeraro